Este tutorial fotografía bokeh le mostrará cómo sacar una foto con un fondo desenfocado con una cámara réflex digital y poca profundidad de campo.
Fuente: http://photoextremist.com/bokeh-tutorial
Efecto boken en Photoshop
Este tutorial fotografía bokeh le mostrará cómo sacar una foto con un fondo desenfocado con una cámara réflex digital y poca profundidad de campo.
Fuente: http://photoextremist.com/bokeh-tutorial
Fuente: learnmyshot
En nuestro vídeo tutorial te enseñamos cómo utilizar una ventana de luz natural y el reflector tablero de la espuma para crear una luz simple, pero hermoso. Desde el principio lo mejor es mantener las variables a un mínimo y concentrarse en sus naturalezas muertas.
1. Encontrar una buena ventana en la casa (si tiene más de una). Usted quiere evitar la luz solar dura y directa. La mejor luz para trabajar es de las ventanas mirando hacia el norte. Ventanas que dan al oeste son agradables para trabajar en la primera mitad del día, mientras que las ventanas del este frente son grandes en la segunda mitad. En un día nublado cualquier ventana de trabajo.
Nota: Esto funciona de la misma en ambos hemisferios norte y sur!
Si usted lucha con la luz directa del sol entraba por la ventana: un material de difusión puede ser colocada sobre la ventana para suavizar la luz. Para la difusión de uso Vitela tejido de Redacción, la difusión profesional, seda o visillos también podría ser utilizado.
2. Seleccione su tema. Buscar objetos interesantes orgánica o no.
3. Encontrar una buena superficie de: banco, mesa, papel, lienzo, tela, ladrillos, madera, cualquier cosa
4. Seleccione el fondo detrás del sujeto. Si el fondo está demasiado ocupado colgar una sábana o una cortina o utilizar alguna madera de la capa (puede ser natural, teñido o pintado)
5. Vea el vídeo de arriba para ajustes de la cámara y las modificaciones de luz.
6. Disfrute de su experiencia.
7. Comparta sus imágenes con nosotros cuando haya terminado.
Fuente: learnmyshot
Videos tutoriales para aprender fotografia digital por Mariano Molinari
Fuente: jazz1993
La luz (del latín lux, lucis) es la clase de energía electromagnética radiante que puede ser percibida por el ojo humano. En un sentido más amplio, el término luz incluye el rango entero de radiación conocido como el espectro electromagnético.
La ciencia que estudia las principales formas de producir luz, así como su control y aplicaciones, se denomina óptica.
La iluminación en fotografía consiste en dirigir y rebotar luz hacia un objeto con la intención de que ésta pueda ser registrada por una película o un sensor electrónico CCD o CMOS. La luz resulta fundamental en la fotografía ya que sin ésta no es posible plasmar una fotografía. Aparte de ser un factor físico imprescindible en el proceso fotográfico, la luz posee una función plástica de expresión y modelado que confiere un significado y un carácter tal, que muchas veces ella sola determina la calidad de una fotografía, aunque esto depende del gusto propio del fotógrafo y la técnica que él mismo emplee.
Una iluminación básica consiste en el uso de tres luces: principal, relleno y contra.
Si se desea que el fondo no quede muy oscuro, se puede iluminar con una luz suave, para que no se distraiga y desvíe la mirada del objeto protagonista de la fotografía.
La luz puede provenir de fuentes naturales o artificiales, y en cada caso posee una serie de características.
La luz natural es aquella que porviene del mismo sol y es influenciada en su paso por la atmósfera terrestre, además dependiento de la hora del día puede dar diferentes matices en intensidad, dirección, dureza y color, dando por consecuencia que una luz apta para determinado trabajo tenga poca duración debido a la rotación de la tierra. Una ventaja de la luz natural es que permite hacer tomas fotográficas en exteriores y puede ser complemento a la luz artificial. La luz artificial es aquella que proviene de lámparas, spots, flashes y otros objetos luminosos controlados por el fotógrafo, teniendo como ventaja el poder manipular la dirección, color e intenisdad de éstas. Sin embargo el uso de luz artifical resulta en un costo más caro de producción y además requiere de conocimientos técnicos para manejar las luces adecuadamente; dependiento de la cantidad de luces en uso siempre puede haber un límite de la extensión de la superficie iluminable, por lo que la luz artificial suele ser complemento de la luz natural y viceversa.
Viene determinado por la longitud de onda de la luz y por el color intrínseco del objeto. El color es una parte importante del registro fotográfico ya que usualmente le da un sentido dramático a la fotografia y puede provocar distintas expresiones o estados de ánimo dependiendo de lo que el fotógrafo quiera manifestar por medio de ella.
La Dirección de la luz y la altura es el ángulo de direccionamiento de las luces hacia el modelo y tiene una importancia decisiva en el aspecto general de la fotografía. Variando la posición de la fuente, pueden resaltarse los detalles principales y ocultarse los que no interesen. De la dirección de la luz también depende la sensación de volumen, la textura y la intensidad de los colores. Como ejemplo se puede citar que una luz dirigida de manera horizontal puede sugerir tranquilidad o ambiente de atardecer.
Aunque las posiciones de la luz respecto al motivo y la cámara, pueden ser infinitas, todas ellas pueden incluirse en mayor o menor parte en unos de los tres tipos siguientes:
Produce aplanamiento de los objetos, aumenta la cantidad de detalles pero anula la textura. Los colores se reproducen con gran brillantez.
Destaca el volumen y la profundidad de los objetos tridimensionales y resalta la textura; aunque da menor información sobre los detalles que la luz frontal y, además, aumenta el contraste de la imagen.
Convierte los motivos en siluetas lo cual puede resultar conveniente para simplificar un tema conocido y lograr su abstracción, a ello hay que añadir, además, la supresión que se consigue de los colores.
Determina la nitidez del borde de las sombras y, por tanto, la dureza o suavidad de la imagen. La luz dura produce, en general, efectos fuertes y espectaculares, mientras que la suave resta importancia a las sombras y hace que sea el volumen del motivo el que domine sobre las líneas.
Ambos tipos de iluminación están determinados por el tamaño y proximidad de la fuente luminosa. La luz dura procede de fuentes pequeñas y alejadas, como el sol y las bombillas o flashes directos. La distancia y el tamaño determinan el grado de dureza. La luz dura es idónea para destacar la textura, la forma y el color; y proporciona el mayor grado de contraste.
La iluminación semidifusa procede de fuentes más grandes y próximas al objeto y, aunque produce sombras definidas, ya no tienen los bordes nítidos. La luz semidifusa destaca el volumen y la textura, pero sin sombras negras y vacías y sin el elevado contraste de la luz dura. El color resulta más apagado.
La luz suave es muy difusa y no proyecta apenas sombras. La fuente luminosa ha de ser muy extensa como un cielo cubierto, o rebotarse sobre una superficie muy grande y próxima, como el techo, pantallas, lienzos, etc. Esta iluminación es la menos espectacular de todas pero la más agradable y fácil de controlar. El control del contraste, uno de los principales problemas con que se enfrenta el profesional, queda perfectamente resuelto con este tipo de luz.
La combinación de longitudes de onda en la luz natural varía con la hora del día debido a la diferente refracción de los rayos en la atmósfera. Al medio día todos los rayos refractan por igual y la luz aparece blanca. Las moléculas del aire dispersan parte de la luz, sobre todo las radiaciones más cortas y por ello vemos el cielo azul.
Al atardecer, el sol debe atravesar un capa más gruesa de aire; El extremo rojo del espectro es, como ya vimos, el que sufre una mayor refracción, y, por tanto, los atardeceres son rojizos. La intensidad de la luz como factor determinante del color, es únicamente una ilusión óptica debida a la peculiar fisiología de nuestra retina.
Recordemos que los receptores luminosos de la retina son de dos tipos: conos y bastones.
Los bastones son mucho más numerosos y más sensibles a la luz, aunque sólo son capaces de ver en blanco y negro. Por el contrario, los conos son más escasos y menos sensibles, pero distinguen perfectamente los colores. Este es el motivo por el que la imagen parece que va perdiendo color conforme el nivel de iluminación va descendiendo, pues los conos van dejando de actuar pero continúan los bastones.
En días claros y soleados, si fotografiamos al mediodía un objeto a la sombra, veremos que las fotografías nos salen ligeramente azuladas, esto es debido a la elevada temperatura de color del cielo azul, hasta 12000 K.
La elección de la película a utilizar, queda a criterio-necesidad de cada uno. Si necesitamos utilizar la iluminación natural, recomiendo usar película de 400/27 ISO todo el tiempo (a pesar de lo que muchos fotógrafos opinan), ya que el grano que hoy tiene esta película es el mismo que tenía una película de 100/21 ISO, allá por los años 80. (Esto lo aclaro, por la cantidad de textos que hay diciendo: “Las películas rápidas de 400 ASA tienen mucho más grano que…”).
Una opción para ciertos tipos de trabajo es utilizar la luz diurna dentro de un estudio, y eso es lo que hacen algunos profesionales. Consideremos las ventajas: la luz es natural; al contrario de lo que sucede con el flash podemos ver cuáles van a ser los resultados; y su coste es nulo. Si trabajamos en exteriores podemos controlar la luz mediante grandes paneles blancos o negros situados alrededor del sujeto.
En un interior es mejor elegir una habitación orientada al norte: así nunca entrará el sol directamente y la luz será uniforme y constante a lo largo de todo el día. Para trabajos en color puede resultar un tanto fría y producir una ligera dominante azul. Si pasa esto se soluciona utilizando un filtro cálido ligero (81A u 81B) sobre el objetivo para equilibrarla. La luz de las habitaciones con una orientación diferente sufre variaciones de color, intensidad y contraste a lo largo del día. Cuando el sol entra por una ventana la luz es abundante, contrastada y cálida; sin sol los niveles de iluminación bajan considerablemente, las sombras son más suaves y la temperatura de color más neutra.
El tamaño de las ventanas también influye, para obtener una iluminación suave y uniforme es necesario contar, al menos, con una gran entrada de luz. El tamaño de cualquier ventana puede reducirse con cortinas o con hojas de cartulina negra para obtener una luz más dura y direccional. La luz que proviene de ventanas pequeñas puede suavizarse con cortinas de redecilla o papel vegetal. La habitación ideal debería contar con una claraboya, que añade luz cenital suave y difusa.
Sea cual sea el sujeto que se vaya a fotografiar necesitaremos reflectores para sacar el máximo partido a la luz natural.
… Continuar
Bokeh, pronunciado ‘boqué’, es un concepto japonés (ぼけ boke) que significa desenfoque. En fotografía se utiliza este concepto para referirse a la calidad subjetiva de un objetivo por la estética de las zonas desenfocadas que produce en una fotografía.
Se trata por tanto no de la cantidad de desenfoque que un objetivo produce, sino de cómo es. Para la fotografía de determinados motivos, es interesante que el fondo quede desenfocado para evitar distracciones al observar la fotografía y resaltar de este modo el motivo. Mientras que unos objetivos muestran los objetos desenfocados como manchas circulares, otros lo hacen en otras formas, colores y contrastes. Estas formas como manchas suaves de color que toman los objetos desenfocados es lo que caracteriza el bokeh de un objetivo.
Se trata por tanto de una cualidad subjetiva. Las propiedades por las cuales un objetivo produce un bokeh agradable a la vista, no están todavía del todo claras. El número de láminas del diafragma por sí mismas no son un indicio fiable de si se obtendrá un bokeh en forma de una agradable neblina o un bokeh duro. Por lo general, los objetivos zoom tienden a producir un mal bokeh aunque no es siempre el caso. Un bokeh agradable es especialmente importante en objetivos muy luminosos, pues en sus mayores aperturas de diafragma pueden producir una profundidad de campo mínima. También es muy importante para objetivos de retratos pues el fotografo de retratos prefiere profundidades de campo cortas para hacer desaparecer el fondo resaltando el motivo.
Los objetivos catadióptricos, debido a su construcción de espejos, producen un bokeh especial reproduciendo los objetos desenfocados en forma de anillos y no de manchas. Los objetos delgados y alargados del fondo aparecen frecuentemente como un doble contorno.
Me encantan las fotos con Bokeh, de hecho mi inversión en objetivos caros se debe a eso, por mucho que me digan “Un f4 con IS es como un f2.8 sin IS…” no señores, no…
Pero ¿qué es el Bokeh?
La mejor definición de Bokeh la leí hace relativamente poco de mano de Kirai en su nuevo blog de fotografía
“Bokeru” (暈ける) en japonés significa “borroso” o estar “fuera de foco”. Es un verbo japonés que se utiliza en cualquier contexto, para decir que ves borroso sin gafas, o para hablar del difuminado de un dibujo etc. Pero resulta que en el contexto de la fotografía surgió el uso de “bokeru” no como verbo sino como nombre cambiando “boke” (ボケ) para designar el área desenfocada de una foto. La palabra triunfó y es utilizada por fotógrafos de todo el mundo, aunque no se porqué le añadieron una “h” al final y se quedó en “bokeh”.
Como veis se refiere a la parte desenfocada de la foto, aunque muchas veces se habla de Bokeh cuando ese desenfoque es de “calidad”. ¿Y cuando es de calidad? Es de calidad cuando la transición de las zonas enfocadas a las desenfocadas es suave y no se percibe demasiado. Además también juega un papel importante el número de aspas que tenga el diafragma. Por ejemplo; El Canon f1.8 II tiene 5 aspas y el 50 f1.4 y f1.2 tienen 8. Eso significa que los desenfoques de luces con el f1.8 son bastante feos porque dan pentágonos, en cambio los otros al ser octogonales aparecen mas como círculos y son más agradables.
En retratos es increíble el usarlo pero hay que tener cuidado, los ojos debe estar en el mismo plano que el sensor, si queremos un buen Bokeh necesitamos tener una profundidad de campo pequeña (diafragma abierto) y eso hace que sea crítico este punto. A mi, personalmente me encanta usar la apertura f2.2 y ahora en Full Frame mas, no os recomiendo usar aperturas máximas de objetivo porque no rinden para nada.
Como habréis visto la profundidad de campo y el Bokeh van de la mano, a menos profundidad de campo mayor Bokeh, es simple, aquí véis una secuencia de fotos desde f1.2 a f16, veréis como la profundidad de campo se va ampliando y lo hace en mayor medida hacía las figuras de detrás.
En este caso podéis ver como cambia usar una apertura de f1.2 sobre la valla y luego pasarlo a f9, cuando menor es la apertura mejor es el Bokeh.
Y en estas dos últimas fotos podéis ver como cambia el bokeh en función de sujeto enfocado en ambos casos usamos f2.2 pero en el caso del perro enfocado hay mas zona con foco.
Espero que os haya dado a entender un poco mejor este concepto, y que entendáis así que un 24-70 f2.8 puede dar mejor bokeh que un f4 (Vale que hay miles de factores y que el objetivo rendirá más a aperturas más cerradas, pero a los que somo uno locos de los diafragmas abiertos…)
Si no te puedes costear un objetivo luminoso siempre puedes tirar de photoshop
Fuente: fotomaf
Me apasionan los proyectos fotográficos que son sencillos de hacer, y lo podemos manejar con cualquier cámara. Solo hace falta imaginación, y un poco de edición.
Os presento un proyecto de William van der Steen, que explica en pocos pasos cómo hacer fotos como la que podéis ver al principio del artículo. Y de una manera barata (sólo hacen falta unos palillos) y sencilla. Veamos los pasos.
Animaos a hacer este tipo de trabajos fotográficos. Además, seguro que fruta, trozos, palillos y niños forman una combinación excelente para una tarde de domingo. Así podréis seguir animando a vuestros hijos a entrar en el mundo de la fotografía.
INICIACIÓN A LA FOTOGRAFÍA MACRO:
Sombras.
La iluminación en fotografía es todo un mundo, por ello debemos siempre de tratar de buscar lo mas inusual, curioso y a la misma vez atractivo para que el espectador que observa nuestros trabajos quede satisfecho de lo que le intentamos transmitir.
Esta es una de mis primeras fotografías macro a la cual le tengo especial cariño, se dió la casualidad que hacia poco tiempo había llovido y pequeñas gotas aún se mantenían vivas sobre las hierbas, en un primer momento no la ví, pues me entretuve fotografiando otras flores próximas, cuando llegue a ella la situación me conmovió – La misma corola de la flor cubría con su sombra la el cuerpo de la diminuta gota-, una majestuosa composición que tuve el orgullo de plasmar en aquel instante, saqué varias tomas porque el momento lo merecía.
Model :Fuji FinePix S7000
ExposureTime : 1/400Sec
FNumber : F4,5
ExposureProgram : Manual
DateTimeOriginal : 2005:02:07 15:30:24
Su relación con la sombra, es que está tomada en lugar sombrío de ahí la homogeneidad de colores y tonos así cómo su equilibrio lumínico.
Es de una plasticidad muy atractiva, otra foto muy estimada que junto a la anterior fué elegida para exponer en una galería de mi localidad Model : FUJI FinePix S7000
ExposureTime : 1/210Sec
FNumber : F3,1
DateTimeOriginal : 2006:06:05 18:55:48
FINAL
Para finalizar este pequeño tutorial no me queda mas que dar las gracias a todos aquellos que me hallan seguido hasta aquí y desearles que los consejos aquí expuestos les sirva en un futuro para facilitarles su labor en el momento de crear una composición en esta estupenda modalidad que es la macrofotografía.
En la fotografía
Un filtro fotográfico polarizador, está compuesto por dos cristales polarizadores, rotando uno de ellos se ajusta el efecto deseado.
Existen dos tipos de filtros polarizadores: lineales y circulares. Los lineales quedaron obsoletos debido a que con éstos el enfoque automático (autofocus) de las cámaras no funciona. Por ello surgieron los polarizadores circulares que sí permiten el enfoque automático de las cámaras modernas.
![]()
Un filtro polarizador o polarizador es un material con transmitancia selectiva a una determinada dirección de oscilación del campo eléctrico de una onda electromagnética como la luz. Cuando un haz de luz no polarizada atraviesa dicho material, la luz saliente (transmitida) queda polarizada. Un filtro polarizador puede disminuir la intensidad luminosa de un haz de luz polarizado e incluso bloquear su paso. La magnitud de dicha reducción depende, en un filtro polarizador lineal, de la inclinación respectiva entre el plano de polarización del haz de luz y el plano polarizador del filtro según la ley de Malus.
El mayor efecto polarizador se consigue dirigiendo el triangulito blanco hacia la fuente de luz (o al revés, girándolo 180º).
Si queremos oscurecer el cielo, debemos saber que el mayor efecto del polarizador se logra cuando sacamos la foto teniendo el sol de costado. En otras orientaciones será menor o hasta casi nulo el efecto.
Fuente:
Te compraste tu nueva cámara, te compraste la memoria más cara del mercado, sacaste las mejores fotos de tu vida y al recibirlas estas vienen. ¿incompletas?
¿Quieres darle solución de una vez por todas y poder así mostrarle a todo el mundo tus mejores fotos? Entonces no te pierdas esta guía.
En la fotografía (y muchos otros campos más) se le llama relación de aspecto a la proporción entre el ancho y el alto de la imagen. Históricamente para el segmento no profesional la opción más popular era el formato de película de 35mm [36x24mm] que tiene una relación de aspecto de 3:2, lo que significa que por cada 3 unidades de ancho hay dos de alto.
Con la llegada de las cámaras digitales compactas se implementó la relación de aspecto de las pantallas de PC [4:3] pero lo que no cambió fue el tamaño de impresión de fotografías. Aún el tamaño 10×15 sigue siendo el común y muchas personas se sienten frustradas cuando ven que sus imágenes salen recortadas culpando ya sea a la cámara o a la empresa que hace el servicio de “revelado digital”.
Acá unos ejemplos de cómo se verían las fotos tomadas con una cámara compacta y el área de imagen que perderíamos al imprimir en distintos tamaños.
¿Cómo solucionar esto? Tenemos dos opciones, una es hacerlo directo desde la cámara y la otra es hacerlo en post proceso. En nuestra experiencia personal hacerlo directo desde cámaras Canon y Sony no degrada la calidad de la imagen, al contrario de lo que sucede en Fuji donde se degrada bastante, otras marcas dejamos a tu experimentación, ojo que esa disminución en la calidad de imagen será imposible notar si hacemos impresiones en 10X15. Para hacerlo tan sólo debemos ir al menú donde configuramos la resolución de la cámara, generalmente justo debajo del tamaño máximo debe haber una opción que indique 3:2. Por lo general al seleccionarla aparecen dos franjas [pueden ser negras, grises, punteadas o de cualquier tipo, que denoste que esa área no saldrá eso en la imagen], una en la parte superior y una en la parte inferior del LCD.
La otra opción es a través de post-proceso, por lo que luego de descargar la imágen en nuestro computador tendremos que abrir la imagen con nuestro software favorito de edición fotográfica, buscar la opción de recorte e indicarle que lo haga en proporción 3:2, 10X15 o 6X4 que son las opciones más comunes.
Acá Les dejamos pantallazos de cómo se ve en los softwares de edición más populares existentes:

En fotografía, en cambio, las proporciones más usadas son 4:3 y 3:2 aunque también encontramos 5:4; 7:5 y 1:1 (cuadrado).
Las computadoras de escritorio habitualmente usan una relación de 4:3 y otras usan 5:4, y algunas portátiles usan una proporción de 16:10, que debería denominarse 8:5 (equivalentes ambas a 1,6:1).
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Relaci%C3%B3n_de_aspecto
Hay un par de maneras de mejorar la iluminación de su estudio fotográfico. Usted puede comprar un libro (o ver un vídeo o leer un sitio web) que le muestra exactamente dónde y cómo configurar la iluminación de estudio. Esa es una parte necesaria del proceso y sin duda te hará un mejor fotógrafo. Pero realmente la iluminación principal, es necesario entender cómo funciona la luz. Mi desafío en este vídeo se introduce un concepto que suena intimidante: la ley de la reflexión. Pero, como veremos, una vez que entendemos este concepto que está un paso más para realmente tomar control de su iluminación fotográfica.