
La historia de la cámara Diana
En los años sesenta, una modesta empresa de Hong Kong, Great Wall Plastics Factory, creó una cámara barata de 120 a la que bautizó con el nombre de Diana. Realizada completamente en plástico, cada unidad costaba alrededor de un dólar. La Diana fue un fracaso comercial y dejó de fabricarse una década después. Pero como toda superestrella truncada en su mejor momento, una vez desaparecida su atractivo subió como la espuma. Como herramienta artística de culto se convirtió en todo un éxito entre los fotógrafos vanguardistas y minimalistas que quedaron prendados de las imágenes suaves, como de ensueño, de los colores súper saturados, los borrones impredecibles y el contraste al alimón. Las fotos realizadas con la Diana son puras y descaradas, con personalidad propia. ¡Es imposible reproducirlas con ninguna otra cámara! En pocas palabras, la Diana adquirió prominencia y pasó a ser una de las cámaras analógicas de culto más preciadas y buscadas a partir de finales de los setenta.
Un auténtico culto al plástico sesentero, legendaria por sus imágenes ensoñadoras, etéreas, fantasiosas, radiantes y al mismo tiempo de auténtica baja tecnología. La nueva cámara lomográfica Diana+ es una fiel reproducción de la original, un homenaje a la Diana clásica con algunas prestaciones añadidas. Original de la época son su lente de plástico, 2 velocidades de obturación (luz/día y “B”), 3 aperturas de diafragma y foco manual.

Además de todo esto, la nueva Diana+ te ofrece una lente removible con una apertura micro-enana para poder convertirla en una cámara “pinhole”. Además, dos posibilidades de formatos


(algunas de las imagenes de la Diana+)
(12 ó 16 imágenes cuadradas con una película estándar de 120), una posición de panorámico sin fin casi sin “costuras”. Posibilidad de incorporar un trípode para largas exposiciones.
Mas info;Micrositio Diana +


Un gran número de inquietos estudiantes vieneses, aprovechando las vacaciones, cruzan las fronteras para disfrutar de la nueva democracia en su país vecino Checoslovaquia. Ya en ese momento el resplandor de los buenos tiempos de la L-CA comenzaba su ocaso.
Lo que sucedió a continuación se ha contado infinidad de veces, después de ver las increíbles fotos, amigos, parientes, conocidos y desconocidos demandaban poseer una cámara LOMO.
En 1994 se organizó la primera exposición lomográfica internacional en Moscú y Nueva York simultáneamente. Se montaron enormes murales lomográficos en cada una de las ciudades. Se pudieron ver miles de imágenes sobre Nueva York en Moscú y viceversa.
El gran dilema llegó con la gran demanda en todo el mundo por la cámara Lomo Kompakt: el consorcio ruso había parado la fabricación de las mismas.
Se presenta lomography.com como base internacional y centro de comunicación online para todos los lomógrafos.
En la Photokina, la feria fotográfica más importante a nivel mundial, la Sociedad Lomográfica Internacional presenta una nueva cámara: la ActionSampler.
La Sociedad Lomográfica Internacional presenta la primera cámara desarrollada, diseñada y patentada exclusivamente por un equipo lomográfico: la SuperSampler.
La Sociedad Lomográfica como tal edita varios libros (Moscow-Nueva York 1995, Lomo On 1997, The Big Lomo 1997, Ferrari-Lomoproyecto 98, Guía Lomo Viena 1999) se presenta el banco de imágenes Lomo-Mauritius.
Durante el verano de 2001, se inaugura en Viena la nueva Kunsthalle (Museo de Arte Contemporáneo), dentro del nuevo complejo de museos de Viena (MuseumsQuartier), donde la Sociedad Lomográfica tiene el honor de inaugurar la primera Lomography Shop en el mundo.
El proyecto lomográfico más ambicioso hasta la fecha.
En junio de 2002 nace la niña dorada de la lomografía: la Pop 9. Este milagro de nueve lentes esta diseñado para explotar tu mundo e introducirte en el Pop Art.